Calcula cuántas jornadas completas exige realmente tu cuadrante y cuántas personas son en la práctica.
Añade cada turno que se repite, con el mínimo de empleados cualificados que deben estar trabajando. Si las necesidades cambian según el día, la hora, el puesto o el centro, crea varias filas.
Las horas pagadas a la semana que trabaja una persona a jornada completa en tu organización.
Sirve para convertir en horas los días de vacaciones y formación.
Sirve para estimar cuántas personas necesitas de verdad, sobre todo si hay gente a media jornada.
Nadie trabaja las 52 semanas del año. Indica aquí el tiempo pagado en el que tus empleados no están disponibles para cubrir turnos.
Los días de vacaciones que corresponden de media a cada empleado.
Añádelos solo si no están ya incluidos en las vacaciones.
Mejor usa el porcentaje real de bajas de tu propia empresa.
Formación obligatoria y otro tiempo de desarrollo pagado.
Por ejemplo reuniones periódicas, tareas administrativas o permisos especiales: todo lo que se paga pero no cubre turnos.
Capacidad extra para imprevistos o picos de trabajo.
No vuelvas a meter aquí las vacaciones ni las bajas normales: ya están contadas.
Es decir, aproximadamente 3 personas con un contrato medio de 36 horas semanales.
Una persona a jornada completa está disponible más o menos el 82 % de sus horas (32,9 de 40 h a la semana).
Primero, la calculadora suma todas las horas en las que tiene que haber alguien trabajando:
Después estima cuántas horas puede aportar de verdad una persona a jornada completa, descontando vacaciones, festivos, bajas y formación.
De ahí sale el personal necesario:
Por último, estima cuántas personas son, usando el contrato semanal medio de tu equipo.
Un puesto cubierto a todas horas supone:
Con contratos de 40 horas, en teoría el mínimo sería:
Pero esa cifra da por hecho que nadie coge vacaciones, ni enferma, ni va a formación. Si en realidad cada persona está disponible el 85 % de sus horas:
Un margen de seguridad sube aún más la cifra. Y como no se puede contratar a media persona, al final casi siempre toca redondear hacia arriba.
Las jornadas completas miden capacidad de trabajo; las personas se cuentan de una en una. Por ejemplo:
Por eso la calculadora muestra las dos cosas: jornadas completas y número estimado de personas.
No. Tener horas suficientes sobre el papel no garantiza un cuadrante que funcione. En la práctica puede fallar por:
La calculadora te dice cuánta capacidad necesitas. Comprobar que el cuadrante cuadra con personas reales es trabajo de una herramienta de planificación.
Saber que necesitas 5,4 jornadas completas es solo el primer paso. La verdadera pregunta es si tu gente puede cubrir los turnos de verdad, con sus disponibilidades, vacaciones, competencias y descansos. Eso es justo lo que hace Shift Scheduler: convertir tu necesidad de personal en un cuadrante que funciona.